22/06/2011

Indignación entre la evasión

Ya tenemos Presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, que va a protagonizar próximamente un remake de “la gran evasión”; pero en este caso la de ser el mayor experto en evadir responsabilidades.  

Me da la sensación de que el Partido Popular está “descubriendo América” ahora. Tenemos que aguantar frases como “sabemos que el paro es una gran problema, y que el dinero no nace de los árboles” o “no tengo ninguna varita mágica, pero vamos a crear empleo”. Sí ahora se dan cuenta de eso, apañados vamos.

Valcárcel demostraba en su discurso de investidura que está vacío de ideas, de recursos y de alternativas a la actual situación económica. Su discurso repetitivo denota su intención de pasar otros cuatros años a la bartola. Este señor lleva 16 años gobernándonos, y en todo ese tiempo se ha convertido en un experto en evadir responsabilidades.

En estos días de “indignados” yo también me sumo a la indignación que me causa el que mi Presidente, el que tiene que representar y defender a todos sus ciudadanos, no lo haga, y tan sólo se dedique a mirar hacia otro lado, en todos los sentidos.

Me indigno cada vez que oigo que los políticos somos todos iguales, que estamos tan sólo para lucrarnos, y que llevamos mucho tiempo sin escuchar a la sociedad, que tan sólo atendemos a ella cada cuatro años. Me indigna mucho, porque creo (porque lo vivo día a día) que hay mucha gente que estamos en política que no entramos en ese cliché. Mucha gente que se deja la piel sin ganar nada, nada más que el sentimiento de aportar un granito de arena por cambiar el mundo. En mi militancia en las Juventudes Socialistas he podido hacer esa política que algunos reclaman ahora y que nosotros llevamos años practicando. No digo que lo estemos haciendo perfecto, y que los que reclaman en las calles estén equivocados, no. Creo que efectivamente tenemos que cambiar mucho la manera de hacer política, no porque la política esté obsoleta, que no lo creo, si no porque la sociedad está en otro plano al que no llegamos.

Me alegra ver que la gente sale a la calle, participa, reivindica una democracia mejor. Sin duda tenemos que escucharlos, pero no comparto que se nos critique que queramos escucharlos, que queramos participar en sus acciones, o que asumamos algunas de sus reivindicaciones. Si nos están reclamando cambios a los políticos, y queremos hacer esos cambios, ¿Dónde está el problema? No estoy hablando de que nos apropiemos de las ideas como muchos nos achacan, estoy diciendo que creo que en todo este movimiento, hay un punto en el que deberemos hablar, unos y otros.

Este movimiento pasa de largo para el PP, que opina que la solución a la indignación es la dignidad, que la ponen las urnas, el voto, el cambio, y el PP. Lo que de verdad les indigna es que la gente salga a la calle a defender unos valores democráticos, que reivindique lo que es suyo y que les digan (al igual que al resto de partidos) que hasta aquí han llegado. Espero sinceramente, que todo esto llegue a buen puerto.